Seguro que muchos de vosotros habéis pensado alguna vez en vuestra vida que ser feliz es una cualidad que pocos tienen, que se es feliz o no se es,  que es cuestión de suerte, de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado.
Cuántas veces habremos oído el típico “ha nacido con una flor en el culo” o la “suerte lo acompaña siempre”, y por eso llegamos a creer que ser feliz es algo heredado, que sólo les pertenece a unos pocos, que son las circunstancias las que nos dan la felicidad y no nosotros los que nos creamos las circunstancias.

No paramos nunca a preguntarnos qué es lo que hacen esas personas para tener suerte, o qué no estamos haciendo nosotros para tenerla, o si quizá hay alguna forma de practicarla, de ejercitarla, de tenerla. Sólo nos quedamos con la resignación de que a lo mejor, algún día, la tendremos si a ella le da por venir a nuestras vidas. Después nos conformamos con frases o refranes populares que deberían ser exterminados de nuestras mentes como “Más vale malo conocido que bueno por conocer”.

Pues bien, hoy te vamos a dar una noticia, y es que la felicidad es una habilidad, y como toda habilidad hay que practicarla si se quiere obtener maestría en ella, con lo que solo no puedes valerte de tu aptitud de ser feliz, sino que hace falta, y mucha, de tu actitud.

 

PRACTÍCALA DE BUENA MAÑANA

Al despertar, antes de disponerte a pensar, haz un esfuerzo para que el primer pensamiento de tu día te haga feliz y no sea para quejarte ¿Te parece fácil? Prueba a anotar durante una semana cuál es ese primer pensamiento y luego nos dices.

Deja que ese pensamiento sea amable, de gratitud por ejemplo, por poder disfrutar de otro día o compartir momentos con la gente que te quiere… piénsalo ¿De verdad crees que vas a estar aquí para siempre?

Crear tu felicidad de buena mañana va a influenciar, y mucho, el resto de tu día.

 

Decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición (Facundo Cabral)

 

DESEA LO MEJOR

Empieza por desearte un buen día a ti mismo y sigue con cada persona que se te cruce en tu camino. Hazlo con una sonrisa, sintiendo de veras que le estás deseando a esa persona que tenga un buen día. Tener sentimientos buenos hacía ti mismo y hacia los demás va a sumar siempre puntos a tu felicidad.

Y ahora mientras te deseas lo mejor ¡Haz que sea mejor! Construye eso que deseas cada minuto de tu día, porque como todo en esta vida, no basta solo con desearlo, sino que vas a tener que poner mucho de tu parte.

 

La única manera de multiplicar la felicidad es compartirla (Paul Scherrer)

 

CAMBIA LA QUEJA POR OPORTUNIDAD

Lo peor que puedes hacer para empezar el día es quejarte. Quejarte de que tienes que ir a trabajar a un sitio que no te gusta, de que tienes que aguantar a ese compañero que quizá no aguantas, quejarte de ti mismo mientras te miras al espejo… etc.

¿Por qué no cambias una queja por una oportunidad de cambio? Y no nos referimos a cambiar a tu jefe o a ese compañero que te cae mal, sino que veas en ti una oportunidad para poder ver lo bueno de ese trabajo que ahora mismo no puedes cambiar, o la forma en la que puedes ver en ese compañero una vida que conocer.

 

Quejarse el es pasatiempo de los incapaces (Hugo Ojetti)

 

AGRADECE TODO Y A TODOS

Agradece la primera bocanada de aire que entra en tu nariz y te permite estar un día más aquí. Agradece cada oportunidad que te ofrece la vida de rodearte de personas que te ayuden a crecer y que quieran compartir tu vida contigo.

Agradece y perdona rápido a quién creas que te ha ofendido, no te lo guardes, piensa que de cada situación que vives siempre tienes algo que aprender y es una oportunidad para perdonar.

 

La gratitud es una flor que brota en el alma (Henry Ward Beecher)

 

RIEGA TU ACTITUD

Como ves, todo pasa por tu actitud. ¿Parece fácil verdad? Tienes que ejercitar tu mente cada día, como si de un músculo más se tratara, hasta que consigas que lo que al principio parece hacerse con mucho esfuerzo pase a formar parte de tu comodidad y en ese jardín, que es tu mente, crezcan flores con tallos fuertes y flores preciosas.

Tómate cada día como un reto dónde vas a poner a prueba tu actitud, tu optimismo y tu felicidad.

Y ahora… ¿Vas a seguir esperando que la felicidad te llegue o vas a salir a crearla?

 

Ser Feliz ahora es tu responshabilidad