El otro día un amigo nos envío este poema sobre la vida escrito por Charles Chaplin y nos pareció tan sumamente enriquecedor que queremos compartirlo con todos vosotros, pero os vamos a proponer algo más, no que solo lo leáis y ya está.

Os proponemos que en cada frase, os detengáis un par de minutos y os preguntéis que hay de vosotros en ella, que os resuena en lo que en su día escribió Charles Chaplin. De esta forma os invitamos a que os conozcáis un poco más, a que os améis de verdad, sin excusas, sin culpas, siendo sinceros con vosotros mismos y entre todos aprendamos a saber vivir de verdad, cada uno desde su autenticidad.

Porque vivir desde la autenticidad es vivir con coherencia, tu coherencia, y eso seguramente es un gran motivo para ser feliz.

Cuando me amé de verdad comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta y en el momento exacto y entonces, pude relajarme. 

Hoy sé que eso tiene un nombre…”AUTOESTIMA”.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades. 

Hoy sé que eso es…”AUTENTICIDAD”.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver todo lo que acontece y que contribuye a mi crecimiento.

Hoy eso se llama…”MADUREZ”.

Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o la persona no está preparada, inclusive yo mismo. 

Hoy sé que el nombre de eso es…”RESPETO”.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable…, personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó esa actitud egoísmo.

Hoy se llama…”AMOR PROPIO”.

Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo.

Hoy sé que eso es…”SIMPLICIDAD”.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y con eso, erré menos veces.

Hoy descubrí que eso es la…”HUMILDAD”.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.

Y eso se llama…”PLENITUD”.

Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, ella tiene una gran y valiosa aliada.

Todo eso es…”SABER VIVIR!”.

 

“No debemos tener miedo de confrontarnos… hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas. ”

Charles Chaplin